El riesgo país alcanza mínimos desde 2018 y cae el S&P Merval
La lectura actual del mercado muestra que, aunque la macroeconomía continúa dando pasos positivos, todavía hay interrogantes sobre cómo le va a la economía real. En junio, el panorama estuvo sostenido en gran parte por el superávit comercial, la recuperación de reservas, la disminución de la inflación y el aumento en los ingresos. Sin embargo, la actividad económica no logra despegar, como indica el EMAE.
Por otro lado, el crédito ha caído, la inversión sigue sin traccionar y el mercado laboral se ha visto más marcado por la informalidad. Según datos de Cohen, el BCRA compró en junio u$s1.500 millones en el mercado de cambios, acumulando en el primer semestre u$s11.185 millones en compras netas. Esto supera la meta de u$s10.000 millones que se habían propuesto para todo el año.
A pesar de esto, el flujo de divisas ha comenzado a moderarse. Como resultado, el Banco Central ha tenido que comprar menos divisas, y factores como el fortalecimiento global del dólar, la caída del petróleo y las expectativas sobre tasas internacionales están presionando al tipo de cambio. En este marco, el dólar oficial aumentó más de un 5% en junio, superando las tasas en pesos y dejando atrás la caída del tipo de cambio real, que acumula un retroceso del 10% en lo que va del año. Así, se estima que “el fin del carry trade se consolida”.
Renta variable: el S&P Merval rebota en pesos, pero enfrenta la presión cambiaria
En el ámbito de las acciones, el S&P Merval cerró la semana con un incremento del 2.4% en pesos, aunque en dólares sufrió una pérdida del 1.1%. Para Jerónimo Bardin, Head Sales Trader en Balanz, este comportamiento puede ser interpretado como un “intento de estabilización tras la corrección del último mes (-6.5%)”, luego de que el MSCI mantuviera a Argentina en la categoría de “Standalone”.
Bardin menciona también que, ante la compresión de valores, comenzaron a aparecer compras puntuales, aunque no son lo suficientemente fuertes como para cambiar la tendencia general. El mercado local se ha mostrado disperso, con acciones como Metrogas subiendo un 5.72%, mientras que otras como Transener cayeron un 3.07%.
Los sectores más golpeados siguen siendo Energía, Servicios Públicos y Comunicación, con la energía afectada por la baja en los precios del petróleo. Mientras tanto, el Consumo Discrecional y Estable han sobresalido un poco más. Sin embargo, a mediano plazo, sigue habiendo rendimientos positivos en energía y comunicación, con cifras de 18.5% y 18.3% respectivamente. La falta de novedades del MSCI ha hecho que el rally se haya desvanecido desde mediados de mayo.
En este contexto, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, ha relacionado la reciente recuperación con los pagos de deuda: “la mejora en el S&P Merval está ligada a la inminencia de pagos de Bonos y Globales”, indica. Con el mercado descontando que estos vencimientos se pagarán sin problemas, se observa un menor riesgo país y más apetito por invertir en activos argentinos.
Renta fija: el avance del dólar beneficia a los bonos con cobertura cambiaria
Mientras tanto, la renta fija ha tenido una semana favorable. Según Bardin, el mejor desempeño de los bonos dollar linked, soberanos en dólares y provinciales se debe principalmente al aumento del tipo de cambio. Este aumento se asocia a la fijación del tipo de cambio del TZV26, que dejó un remanente de u$s2.050 millones en valor nominal, además de un contexto internacional poco favorable para los emergentes.
En este escenario, el BCRA ha intervenido tanto en futuros como en dollar linked para acotar la suba del mercado spot. Sin embargo, esto no evitó la depreciación. De esta manera, los instrumentos más sensibles al tipo de cambio han tenido un mejor rendimiento, mientras que la curva CER y la tasa fija no lograron compensar el ajuste.
Lazzati también ve oportunidades en los bonos duales, mencionando el TXMJ8 y el TXMJ9 como interesantes por ofrecer cobertura atractiva. Para quienes buscan inversiones más conservadoras, recomienda el AL29 y AL30, para los moderados el AL35 y para quienes aceptan más riesgo, los AL38, AL41 y GD46.
Contexto internacional: Ormuz, Fed y dispersión tecnológica
El panorama internacional también ha tenido su impacto en los activos locales. Según TSA Bursátil, una de las noticias más relevantes de la semana han sido las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán en Qatar. Aunque no hubo reuniones cara a cara, se han reportado avances hacia un acuerdo de paz, a pesar de las diferencias sobre activos congelados y el control del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Este contexto ha afectado a los commodities. Irán ha dejado en claro que busca controlar el tráfico marítimo y está buscando una supervisión conjunta con Omán. Con la oferta empezando a normalizarse, el precio del Brent ha bajado a la zona de u$s72 por barril, lo que ha aliviado algunas presiones inflacionarias, aunque ha restado impulso a las empresas del sector energético.
Por otro lado, el dato de empleo de Estados Unidos ha cambiado las expectativas sobre la Reserva Federal. TSA Bursátil destaca que el informe laboral de junio generó “un efecto diametralmente opuesto sobre las expectativas”, con solo 57.000 empleos no agrícolas creados. Aunque la tasa de desempleo bajó a 4.2%, esto se debe a una contracción en la tasa de participación laboral.
En resumen, la semana nos deja un mercado que depende más de los flujos, de la dinámica cambiaria y de los próximos vencimientos de deuda. La continuidad de la desinflación, así como la recuperación de la actividad económica y la capacidad del Gobierno para sostener la acumulación de reservas, serán cruciales para el segundo semestre.